La valoración que Google hace de los dominios, tiene el objetivo de ofrecer resultados más fiables y de utilidad para quien efectúe las búsquedas. Con esta premisa, puntuará más a un dominio antiguo que a uno nuevo, uno que esté registrado por varios años que uno que se renueve año a año, uno del ámbito geográfico en el que se esté que uno genérico, y también tendrá más valor un dominio que un subdominio, entre otros muchos factores.